El papel de la encuesta
- 26 abr 2023
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T3 CAlse martes 25
Una encuesta, la herramienta más importante para la detección de necesidades so-
ciales, consiste en un conjunto de preguntas que se hace a un número determinado
de personas para conocer su opinión sobre algún tema.
La técnica para la elaboración y aplicación de encuestas ha evolucionado considera- blemente y ha llegado a grados de refinamiento tales que permiten conocer con pre-
cisión los gustos, las preferencias y las necesidades de grupos sociales específicos.
Son cuatro los factores fundamentales que deben tomarse en cuenta para que una
encuesta arroje resultados confiables:
•Planteamiento del objetivo.Se debe tener una idea muy precisa de lo que
se desea conocer. Cuando se trata de detectar ciertas necesidades sociales, se
debe delimitar el tipo de necesidades que nos interesa.
Por ejemplo, no nos interesaría saber qué clase de vuelos de avión necesita el
sector social al que se entrevistará, a menos, por supuesto, que nuestro pro-
yecto se relacione con la prestación de servicios turísticos.
•Elaboración de un cuestionario.Una vez planteado el objetivo, hay que de-
finir el tipo de preguntas que nos permitirá detectar con mayor precisión las
necesidades sociales que queremos conocer.
Cuando se elabora un cuestionario, se debe tener en mente que las respuestas
que obtengamos deben permitir su cuantificación y análisis.
Por ejemplo, al plantear las preguntas relacionadas con la clase de vuelos de
avión que utilizaría la gente cuando sale de vacaciones, resulta indispensable
saber los rangos de precios que estaría dispuesta a paga.
Determinación de la muestra de población y aplicación de la encuesta.
Para detectar las necesidades de un grupo social no es necesario entrevistar
a todos sus integrantes; basta tomar a un sector representativo, al que se le
denomina muestra. Los expertos cuentan con estadísticas muy completas de
la población divididas por rango de ingresos, edad y género.
Una muestra debe tener una cantidad equivalente de personas en esos rangos.
Por ejemplo, si se sabe que en un sector de población 16% de las personas
son mayores de 50 años, se debe tener cuidado de que la muestra incluya 16%
de encuestados en este rango de edad. Una vez definida la muestra, se aplica
el cuestionario a este grupo específico de personas.
•Interpretación de los datos recopilados.
Las preguntas incluidas
en el cuestionario deben estar orientadas al tipo de resultados que buscamos. Por ejemplo, cuando se define una pregunta relacionada con el tipo de precios que pagaría una persona por un viaje de avión a un destino turístico, debe hacerse de tal manera que permita determinar con toda precisión la cantidad de personas que estaría dispuesta a pagar un rango determinado de precios.
Por otra parte, también es posible plantear preguntas de respuesta abierta, con las que se pretende sondear las preferencias por ciertos tipos de producto, de manera libre; aún así, debe tenerse en cuenta que, al final, es deseable obtener conclusiones del tipo “x personas de un total de x encuestados dice necesitar x tipo de producto que no encuentra en el mercado”.
Desde luego, la técnica relacionada con la elaboración y aplicación de encuestas es mucho más compleja. En realidad, es deseable un postgrado universitario para dominar todos sus detalles y obtener los resultados deseados. En nuestro caso, esta breve descripción te servirá como guía para el pequeño ejercicio que proponemos en la actividad de esta subsección.
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