¿Qué son las nuevas masculinidades?
- MARIA DE LOURDES FRANCO

- 19 abr 2023
- 2 Min. de lectura
T3 Semana del 17 al 21 de abril
¿Los estereotipos de género llegaron para quedarse?
Hasta ahora hemos visto que los estereotipos de género:
• Son creencias, opiniones o prejuicios acerca de las características
o atributos que mujeres y hombres tienen o deberían tener, y de las
funciones sociales que ambos desempeñan o deberían desempeñar;
• Se basan en normas sociales y culturales y no en los rasgos biológicos
que distinguen a las mujeres de los hombres;
• Obstaculizan el desarrollo de las personas, imponiendo barreras a lo
que quieren pensar, ser o hacer de sus vidas. Incluso pueden causar
daño a quienes no se ajustan a ellos;
• No sólo reducen las posibilidades de elección de las personas, también
su posibilidad de participar en la vida social o política de su comunidad;
• Los estereotipos limitan o impiden el ejercicio pleno de los derechos de
las personas.
Los estereotipos de género se han ido construyendo a lo largo de la historia
de la humanidad y por eso a veces ni siquiera logramos notarlos. Pero por
suerte, hoy sabemos que no son inamovibles, que pueden cambiar:
• de una cultura a otra,
• dentro de cualquier cultura a través del tiempo,
• a lo largo de la vida de cualquier persona en lo individual,
• dentro de diferentes grupos de hombres o diferentes grupos de mujeres
¿Qué aprendemos sobre cómo ser hombres y ser mujeres?
Vamos a realizar el ejercicio del libro (p. 49)
Los ideales tradicionales de masculinidad y feminidad se relacionan por oposición:
Masculinidad-Feminidad
Una de las maneras de concebir a la masculinidad y a la feminidad es como la autopercepción en una serie de características de personalidad. Durante muchos años se consideró a la masculinidad y a la feminidad como una única dimensión, con dos polos, que hacía posible clasificar a una persona en un determinado punto de ese continuo. Es decir, ésta podía ser en mayor o menor grado masculina o femenina, pero nunca las dos cosas a la vez. Asimismo, los roles sexuales estaban rígidamente ligados al sexo biológico, de manera que el ser masculino o femenino dependía básicamente de ser hombre o mujer. Sin embargo, esta concepción empezó a ser cuestionada, surgiendo en la década de los setenta una nueva concepción de la masculinidad y feminidad como dos dimensiones independientes, de tal forma que las personas obtienen puntuación por separado en cada una de ellas. Fruto de esta nueva concepción nació el concepto de "androginia" para designar a aquellas personas que presentan en igual medida rasgos masculinos y femeninos. En esta nueva concepción, la masculinidad y la feminidad representan dos conjuntos de habilidades conductuales y competencias interpersonales que los individuos -independientemente de su sexo- usan para relacionarse con su medio (Kelly y Worell, 1977). Desde esta perspectiva, hombres y mujeres son mucho más parecidos en su psicología de lo que tradicionalmente se asumía (Orloffsky y Stake, 1981).


Comentarios