¿Cómo se enseñan los roles de género?
- MARIA DE LOURDES FRANCO

- 6 feb 2023
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 7 feb 2023
T2 clase semana del 6 al 10 de febrero de 2023
Los roles de género no sólo dictan a mujeres y a hombres qué tareas se supone que deben hacer, sino también cómo se supone que deben ser y qué debe gustarles. Enseñarles a las niñas que los juegos competitivos son de niños y a los niños que jugar con muñecas es de niñas limita el libre desarrollo de su personalidad.
Los roles de género son los comportamientos aprendidos en una sociedad, comunidad o grupo social determinado, que hacen que sus miembros estén condicionados para percibir como masculinas o femeninas ciertas actividades, tareas y responsabilidades y a jerarquizarlas y valorizarlas de manera diferenciada.
Las niñas que no usan vestidos y que prefieren los deportes a los bailes suelen ser blanco del acoso escolar, al igual que los niños sensibles o con inclinaciones artísticas. Algunas personas creen que esos insultos, burlas y muestras de rechazo sirven para “corregir” a quienes no adoptan los roles de género, pero en realidad no hay nada que modificar. Así son, eso les gusta, eso quieren, ¡y está bien! El sexo no determina la personalidad, los gustos e intereses ni la manera de pensar, actuar o sentir.
En la década de 1970 una marca de bloques de juguete para construcción no hacía distinción: niñas y niños podían armar sus creaciones con las coloridas piezas por igual. En la década de 1990 esa marca, con la finalidad de vender más, creó los bloques “para niñas” (rosas, con princesas y salones de belleza) y los “de niños”, que fomentaban habilidades científicas, tecnológicas y matemáticas (Feminist Frequency, 2012). Así, la industria del entretenimiento, en muchos casos, promueve un estereotipo de género sobre cómo, desde su infancia, las personas deben ser, pensar y hacer las cosas.
Ejemplos de roles de género
Es importante señalar que estos ejemplos de roles de género han sido costumbre en nuestra sociedad hasta hace algunos años, pero la tendencia hace pensar que estamos en camino de al menos modificar o eliminar sustancialmente algunos de ellos, haciendo que cambien a ser roles independientes del género.
El cuidado de los hijos
El rol de género más frecuente es el que tiene que ver con el cuidado de los hijos. En nuestra sociedad es la mujer quien, de manera tradicional, asume el cuidado de los niños y de las tareas del hogar en general. Mientras que del hombre se esperaba que trabajara y ganara un salario con el que sustentar a la familia. Por supuesto, esta imagen hace tiempo quedó en el olvido. Las políticas que apoyan la igualdad de género y la inclusión de la mujer en el mundo laboral han dado un giro importantísimo a todo este concepto. En cualquier caso, aunque esto represente un cambio de tendencia, no quiere decir que no siga repitiéndose el viejo patrón.
La expresividad emocional
Expresar los sentimientos siempre ha estado condicionado por el género. Es decir, si eres mujer, incluso eres aupada a llorar si lo necesitas, que expresen sus emociones abiertamente sin vergüenza. Por el contrario, a los hombres se alienta a no expresar sus sentimientos y llorar se les presenta como un acto de debilidad imperdonable. Por supuesto, esa tendencia va cambiando y hoy en día son cada vez más padres los que enseñan a sus hijos que deben expresar lo que sienten y que no hay problema alguno en llorar. Este condicionamiento sentimental afecta el desarrollo del individuo, pues le coartan la posibilidad de tener herramientas prácticas para manejar crisis que se presenten en su adultez.
El aspecto físico
El aspecto físico es otro ejemplo de roles de género que la sociedad ha mantenido a través del tiempo. Históricamente, las mujeres solo por su género deben mantenerse con un aspecto físico impecable e invertir en maquillaje, vestimenta, peluquería, etc.
Esto no significa que todo el mundo sienta una obligación social para cuidar su aspecto físico. Simplemente, nos referimos a que ya no es un rol asignado solo a la mujer.
Carácter dominante y carácter conciliador
El tipo de carácter asignado a hombres y mujeres es otro de los ejemplos de roles de género más tangibles. Históricamente, se ha promovido la idea de que el hombre tenía ciertas tendencias al liderazgo, mientras que las mujeres, por el contrario, eran más empáticas y conciliadoras.
Estaba implícito que los hombres alcanzaran ciertos puestos de grandes responsabilidades. Por el contrario, a las mujeres que se les mantuvo en puestos subordinados, considerando la maternidad como una debilidad para llevar a cabo un cargo de grandes responsabilidades. Actualmente, gracias a las políticas de igualdad, como las bajas de maternidad y paternidad equiparadas, hacen que este rol de género se diluya en el tiempo.
Tipos de estudios
Se establecía una diferenciación entre los tipos de estudios apropiados para una mujer y para un hombre, afirmando que los del sexo masculino tenían una mayor propensión para matricularse en carreras de ingeniería y ciencias exactas, mientras que las del sexo femenino preferían las ciencias sociales, humanidades y las disciplinas de cuidado a los demás como psicología, medicina o enfermería.
ACTIVIDAD: MEMORAMA Encuentra la pareja y di cómo dirías esta profesión en femenino. Vamos a emparejar icono y palabra. Pero creo que es mil veces más enriquecedor icono + icono para ver qué palabra escogemos para describir la imagen: ¿la árbitro? ¿la mujer árbitro? ¿la árbitra? ¿te suena raro? ¿por qué?
Si el alumno considera necesario incluir más puede dibujarlos.


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